13/9/2011

La revolución horizontal de Lynn Margulis

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Lynn Margulis, fallecida recientemente, no era famosa pero es y será, para siempre, una leyenda (y si no, al tiempo). Una de las grandes científicas del siglo XX. Implacable, polémica, revolucionaria. Los genios son genios a pesar de la mediocridad de los demás, a pesar de los paradigmas dominantes y a pesar de vivir en el futuro que no llega.

Polémica teoría de la simbiogénesis

Lynn era bióloga y, desde el principio, se interesó por los orígenes de la vida. En 1966, escribió un artículo titulado ‘The Origin of Mitosing Eukariotic Cells’, rechazado por 15 revistas científicas, pero aceptado finalmente en The Journal of Theoretical Biology. Hoy ese artículo está considerado el origen (valga la redundancia) de la teoría endosimbiótica moderna. Basada en observaciones microbiológicas directas, la teoría formula la interdependencia y cooperación entre múltiples organismos procarióticos cuya fusión simbiótica evolucionó hacia la formación de células eucariotas. Margulis detalló sus ideas en el libro Origin of Eukariotic Cells. Su teoría, ampliamente aceptada por la ciencia en la actualidad, encontró en su época una oposición y resistencia encarnizadas. La doctora Margulis estaba cuestionando, nada más y nada menos, que la jerarquizada, ordenada  y vertical evolución, proponiendo un modelo horizontal, emergente y cooperativo. Su cambio de paradigma supone uno de los logros científicos más importantes del siglo XX; esto lo dicen, a regañadientes, algunos de sus colegas científicos.

Sin embargo, muchos todavía se oponen a su teoría más polémica: que las relaciones simbióticas entre organismos, incluso pertenecientes a diferentes reinos, son el verdadero motor de la evolución. La variación genética ocurre principalmente mediante la transferencia de información nuclear entre bacterias, virus y células eucariotas. Es decir, para ella el darwinismo y neodarwinismo son enfoques incompletos porque interpretan la evolución en términos meramente competitivos; según su punto de vista, la cooperación y la simbiosis son mucho más importantes.

Polémica hipótesis 'Gaia'

Y, por si esto no fuera poco como para agitar a sus arrogantes y patriarcales colegas, en los 70 colaboró con el químico y médico James Lovelock en el desarrollo de la controvertida hipótesis Gaia. La hipótesis propone que la Tierra es un complejo sistema interactivo entre sus partes inorgánicas y orgánicas, que puede pensarse como un súperorganismo homeostático, y que la biosfera ejerce un efecto regulador en el medioambiente con el propósito de hacerlo sostenible para la vida. Semejante creatividad hizo que a los dos les lloviera un chaparrón de burlas y críticas como pocas se recuerdan en el debate científico… En la actualidad, aunque los autores sí se han retractado de que el súperorganismo sea teleológico (para Margulis no es un organismo, sino un sistema), la teoría ha inaugurado todo un campo de investigación denominado Ciencias del Sistema Terrestre. Gaia inspira los avances en disciplinas tales como la biogeoquímica, geofisiología y ecología de sistemas, así como la concienciación política y social sobre el medio ambiente.

Lynn Margulis entró en la Universidad de Chicago a la edad de 14 años. Cinco años más tarde se casaría con el famoso astrónomo Carl Sagan. Trabajó hasta su muerte como catedrática en la Universidad de Massachussets Amherst.


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